La bufanda no es solo para abrigarnos en invierno o en la temporada de vientos.
Todos los amantes de la moda saben que las bufandas y los chales son detalles importantes del armario de una mujer, capaces de añadir un toque brillante a un look con estilo. Pero una cosa es comprar una bufanda bonita, y otra muy distinta combinarla bien con el resto de la ropa. Vamos a repasar las reglas básicas para llevar bufandas y pañuelos.
¿En la calle o en interiores?
Los pañuelos que se usan en la calle (para abrigar) y los que se llevan en interiores (o en verano) se eligen, ante todo, según el tipo, la calidad y la textura del material. La lana (100 % o mezclada) es ideal para pasear al aire libre, mientras que las bufandas ligeras de seda o poliéster funcionan como un accesorio de moda para completar el look.
¿Cómo usar ese accesorio?
Existen muchas formas, y algunas más originales que la clásica. La más sencilla es enrollarla alrededor del cuello, pero hay opciones mucho más interesantes:
- Pasa un pañuelo de seda por las trabillas de la cintura, en lugar de un cinturón: resulta muy original y elegante.
- Envuelve una bufanda ancha de seda alrededor de la cintura para marcarla.
- Colócate una bufanda ligera sobre los hombros: te protegerá del fresco de la noche o del aire acondicionado de la oficina, y dará un toque elegante a tu conjunto.
- Átala en la cabeza a modo de pañuelo.
- Anuda un pañuelo pequeño en el asa del bolso para darle un aire femenino.
¿Cómo NO usar una bufanda?
Ten cuidado con ciertas formas de llevarla, o parecerá que vienes del pasado. Evita la bufanda sobre el hombro sujeta con un broche: la época de «Santa Bárbara» ya se acabó.
Consejos para elegir y comprar una bufanda
Elige la bufanda como elegirías la ropa: que realce tu tono de piel. Una bufanda de colores no debería llevarse con ropa del mismo color, o no lograrás el efecto deseado. Juega con los contrastes de textura: se complementan a la perfección y hacen ganar estilo a tu look. Escoge tejidos que se anuden fácilmente sin arrugarse. «Mejor comprar menos, pero mejor»: una buena bufanda de seda de calidad te durará toda la vida.
La bufanda puede ser el accesorio que defina tu estilo, así que conviene encontrar la adecuada en cada caso. Por ejemplo, el clásico vestido negro: con una bonita bufanda de cachemira y unos zapatos planos, tienes una gran opción para el día a día; pero ese mismo vestido, con una bufanda de tejido suave entretejido con hilos brillantes y unas sandalias o zapatos de tacón, se convierte en un fantástico look de noche.
Un extra: la bufanda como vestido
Y como bonus: la bufanda no solo sirve de accesorio. La sorpresa es que puede convertirse en un vestido original y precioso. Hay muchísimas maneras de llevarla, pero normalmente conocemos muy pocas. Este vídeo te ayudará con una demostración de cómo lucir tu bufanda favorita: en apenas 4 minutos y medio verás, de forma sencilla y eficaz, cómo ampliar tu imaginación con bufandas, chales y pañuelos. Espero que te sea útil.
Aquí tienes un 👉 VÍDEO

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